| La vulvovaginitis es una infección cuya causa puede ser específica (por un agente particular) o inespecífica (por microorganismos no patógenos que atacan la vagina por hábitos higiénicos inapropiados), o causadas por la presencia de cuerpos extraños. Para diferenciarlas es necesario identificar las características del flujo y otros síntomas que lo acompañen. |
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| Las vulvovaginitis infantiles más frecuentes son las inespecíficas, causadas por microorganismos que viven normalmente en nuestro organismo: |
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| - | Los gérmenes pueden ser llevados a través de las manos de la niña desde la nariz, la boca o la zona anal a la zona genital. |
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| - | Otras veces son causadas por microorganismos que forman parte de la flora vaginal, pero que bajo ciertas condiciones ambientales (como el cambio de pH en la vagina) proliferan y producen infección. |
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| - | También hay microorganismos no residentes de la flora vaginal que pueden llegar la colonizarla mediante arrastre desde el ano. La mayoría de las ocasiones es debido a malos hábitos de higiene después de defecar, ya que se limpian de atrás para adelante (del ano a la vulva), dejando excrementos en su vulva. |
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| Las vulvovaginitis específicas corresponden a aquellos casos en que se obtienen gérmenes de patogenicidad conocida de origen respiratorio, entérico. |
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| Las niñas más pequeñas suelen descubrir sus genitales, o se introducen de manera accidental cuerpos extraños. Por tanto, ante la presencia de una secreción persistente de mal olor, a veces sanguinolenta que fluctúa con los tratamientos antibióticos sin desaparecer totalmente, se debe sospechar la presencia de un cuerpo extraño en la vagina (lo más frecuente son restos de papel higiénico). |
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